17 julio 2009

Despertar...

Despertar y mirar el techo, con la garantía de que este día será muy parecido al de ayer, muy muy parecido, con las mismas esperanzas y desesperaciones, con el mismo aire para respirar, con las mismas ganas de estar respirando otro aire... Tu aire...
Aquí y allá ya no da lo mismo, nunca ha dado lo mismo, sólo que ahora se percibe tan diferente, tan particularmente especial, que la necesidad se vuelve una tormenta incontrolable, un árbol que quiere correr y echar raíces en otro lado... A tu lado...
Pero la luz se viene acercando, no sé a que ritmo, sólo que se viene acercando, cuando a mi me gustaría que ya estuviera aquí, porque mi lengua confundida ya no sabe hablar con más eufemismos y metáforas, porque sería más fácil comprenderme si estuviera contigo...
En fin. Aquí espero que las horas pasen, mientras allá tu me esperas...