06 diciembre 2007

Página en reconstrucción

Hace tiempo que no subo nada... Para los que quieran saber aún estoy vivo... Pronto esta página quedará mejor que nunca... Eso...

10 septiembre 2007

Desde otro lugar


No estoy en mi casa escribiendo esto. Estoy en otro lugar de la increíblemente mundana ciudad de Arica. Estar en otra parte escribiendo en mi blog me hace pensar un montón de cosas... Entre ellas una que desde hace un tiempo me ha venido siguiendo como para que escriba de ella, esta vez sin mucha estructura, pero que va, hay que aprovechar el soplo del viento...

Estar en otro lugar me hace pensar -volviendo al tema- en las distintas formas que hay de ver el mundo, en cada una de las formas y lugares que cada una de las personas tienen de interpretar lo que perciben y la capacidad de llegar a una especie de consenso sobre estas percepciones. Me cuestiono también si este consenso no será una simple imposición -por lo tanto, incuestionada- de juicios de valor tan válidos como la opinión que pueda tener cada uno sobre ellos mismos, pero que por su carga histórica, para gran parte del mundo tienen "fuerza de ley".

La medida en que reaccionamos ante la "realidad" de que existen distintas "realidades", puede llegar a permitir que cuestionemos el consenso aparente al que estamos sometidos día a día y, de esta forma, adherirnos o separarnos de estos juicios de valor a voluntad y bajo nuestro ojo crítico.

Si estuviéramos en otro lugar en este momento podríamos notar -obviamente- que las cosas se ven de forma diferente. Si extendiéramos este razonamiento a la dimensión del tiempo, podríamos decir con justa razón que las cosas se ven diferentes en distinto momento; sea cual sea el concepto de realidad que tengamos, en toda ocasión el mundo y sus alrededores pasan por nuestro filtro, por nuestro único punto de vista.

Esto no debe complicarnos. Sería bastante difícil y, tal vez, caótico, intentar vivir cada uno de acuerdo a su propia valoración -hay quienes dicen que sería la única forma de llegar a la armonía perfecta- por lo que de todos modos es necesario escoger ciertos parámetros en los cuales relacionarse con lo que nos rodea, la cuestión recae en escoger críticamente cuáles son esos parámetros y cuáles de ellos no son apropiados para nuestra forma de vivir actual. Esa es la responsabilidad que nos compete. Una vez más me pregunto: ¿Somos sólo ovejas confiadas o somos capaces de sacar la cabeza fuera del rebaño y pensar por nosotros mismos?


El cafetero crítico.

04 septiembre 2007

De la nada...



De la nada surgen las palabras como gotas, sin pensarlas mucho, sin ensuciarlas demasiado... Arrastrándose como los recuerdos deprimentes en procesión, como los recuerdos alegres que se vuelven espinas, espadas, navajas...

De la nada el poeta saca de todo: plumas, joyas, noches, lunas, vientos, soles, mares, rosas, rostros, estrellas, palabras de vida y de muerte, de desvarío y cordura, de calma y locura...

¿Por qué suenan así estas voces en estas horas de drama y sonrisas? Nadie lo sabe. Hay días en que el poeta amanece sin ganas de hacer poesía, con ganas de que la poesía se haga en él y brote como surco en la tierra, como lava volcánica, estornudo de magma, sin avisar, sin darse cuenta...

A veces la vida se apodera de los imprevistos como la fortuna de la rueda de los hombres; a veces lo previsto llega de golpe y deja K.O.; a veces la vida es sólo vida y digna de ser vivida...

De la nada surge el poeta, desnudo de poesía y prosa, la Fortuna da, la Fortuna quita, el poeta nace y muere cada día, a cada hora, en cada insólito segundo de las vueltas del mundo... La Fortuna da, el Poeta roba, la Fortuna quita, el poeta llora.

11 julio 2007

Revolución de las mentes









No es fácil abrir los ojos. No es gratis darse cuenta de que no se está bien. Aunque uno de cide lo que es bueno y lo que no es bueno para cada uno. La dificultad está en aceptar que la mayoría de los conceptos valóricos nos han sido impuestos y los hemos asimilado tal como venían, incluso percibiéndolos como si siempre nos hubieran pertenecido -como si existiera una especie de ley natural que viene grabada en cada uno de nosotros desde el nacimiento- sin poderlos desintegrar de nosotros sin que sintamos que perdemos una parte de nosotros.

Pocos son los que han tenido la suerte de nacer bajo un ambiente en el que se permita crear sus propios valores desde su propia experiencia. Pocos son los que han nacido con esta suerte que se hayan podido adaptar a este cerrado mundo.

El resto de nosotros, gobernados desde chicos por una sola verdad que dominaba toda nuestra realidad, requerimos de una revolución mental que nos permita soltar el yugo que nos limita.

¿Y dónde está la dificultad? En sentir que se deja parte de uno mismo, en ese trozo atado a la "tradición" que provoca dolor -y sufrimiento para el que quiere-. En las revoluciones siempre muere gente. En esta revolución individual muere un yo viejo, temeroso y gobernado por ideas ajenas, para dar paso a un nuvo yo osado y gobernado por las ideas que han nacido de su propia experiencia.

Nunca nadie tuvo derecho a decidir por nosotros, pero lo hicieron. Ahora es tiempo de reivindicar nuestro derecho a fabricarnos y decidir por nosotros mismos, bajo nuestros propios deseos.



El dueño revolucionario

08 julio 2007

Discusiones y Conversaciones


Me brotó hace poco una pregunta: ¿Cuál es el fin, el objetivo de discutir, estimada o estimado lector? Desde la brevedad de mi experiencia creo que el objetivo es imponer nuestro punto de vista sobre el punto de vista de los otros. Se discute bajo grandes apasionamientos. Si no tuviera el objetivo, la tildaríamos de una conversación sin sentido. Cuando hablamos de discusión propiamente tal, asumo que hablamos del acto en que los humanos, a través de sus opiniones, quieren o intentan cambiar las opiniones de leos demás, sean éstos sus interlocutores o terceros que observan la discusión. Influir. Dominar. Bajo la presunción de UNA verdad absoluta, de UNA forma correcta de hacer las cosas, de UN punto de vista superior al resto.
Aburrido por lo menos. Si descubriéramos y aceptáramos que todas las opiniones son válidas encontraríamos el enorme sinsentido del discutir. Apreciaríamos el enorme sentido de una conversación sin sentido, entre verdaderos idealistas intelectuales gozando al escuchar palabras novedosas en otras bocas, nuevas y culturizantes formas de ver y no corregir el mundo. Las constantes luchas de ideas en que nos enfrascamos no tienen más sentido que la falacia y autoengaño de sentirse superior ¿Aún no nos damos cuenta de que no hay, ni hubo, ni habrá hombre superior? El poder es más responsabilidad que dominio, es más persuación y aceptación que imposición, la verdad es adaptable a las circunstancias, la moral es relativa, el bien es relativo, la tolerancia es la institución sobre la que debería descansar la comunicación humana. Esa es mi propuesta.
La discusión es mi verdad contra la tuya. La comunicación es mi verdad junto a la tuya. La discusión contiene el sentido de lo absurdo, una arcaica y occidentalizáda "búsqueda" que niega -para los más cerrados- las distintas ramas en las que se di
vide el mismo camino llamado vida.
Voto por la comunicación, esa es mi opinión. No descalificaré votos de otro tipo, al contrario, me hará feliz saber que no somos iguales, pues qué aburrido sería; me encantaría ver que aún hay gente que piensa por si misma, o que al menos piensa, como yo también intento hacerlo.

El dueño del café abandonado

(El café frío de las seis)

24 junio 2007

De vuelta... Prendamos el hervidor de neuronas...



Ya estoy de regreso, esta vez a las interesantes canchas que había habandonado debido a otras "prioridades"... ¡Vuelvo a usar mi libertad para decir lo que quiera de un modo sencillo y gratuito!

Interesante... Mi abandonada página aún recibe visitas...
Se abre también desde aquí un link en el blog para que descarguen música y uno que otro libro que les pueda donar. Espero que les sirva, que lo disfruten y que mantengan vivos los links. Cualquier cosa avisen no más.
No se olviden de dejar sus comentarios si les interesan los temas. Podríamos iniciar bellas connversaciones y conocer las verdades que gobiernan nuestras distintas y adorables formas de ver la vida.
Eso sería. Bienvenidos otra vez.