18 mayo 2010

Con el lápiz en la mano


Ahora ni siquiera la letra es de uno. La tecnología ha relegado al lápiz a ser fondo de su figura. Me acuerdo todavía cuando los trabajos se hacían a mano y había que poner un papel rayado debajo de la hoja de oficio para escribir relativamente derecho. Pero ahora es cuestión de soltar los dedos y teclear más rápido porque la letra queda ordenada y las líneas derechas de inmediato. Sin embargo me sigue saliendo más fácil pensar y crear frente al papel con un lápiz en la mano. Tal vez por el amor a lo romántico y añejo, o porque es más fácil sentir y percibir que lo que sale es algo mio y eso me retroalimenta, no sé y no me importa mucho saberlo tampoco, porque es así como sucede no más y no cambiará nada si sé cuáles son las causas. Y tampoco quiero cambiarlo, porque está bien así, porque mientras broten buenas ideas con relativamente buena letra seguiré sentandome a pensar frente al papel con el lápiz en mi izquierda. Me pregunto si algún profesor de la Universidad aceptaría un informe o un ensayo escrito por mi puño y letra. Aún si escribo con elegancia y no peco de faltas ortográficas y desorden. Pregunta sin respuesta por ahora. Son pocas las personas (sólo conozco a una) que gustarían de tener un manuscrito de mi autoría. Al resto no le interesa, pero está bien, porque esa persona que sí quiere mis manuscritos es quien yo quiero y me interesa que los quiera. Aunque lleven borrones acepta los originales, aunque a veces se me desordene la letra...

11 mayo 2010

No te imaginas

No te imaginas
cuanto me cuesta
separarme
del calor de tu espalda
adormecida,
dejar de respirar
a tu ritmo
y perder las armonías
que el silencio
hace brotar
en tus sonrisas.

No te imaginas
cuanto me cuesta
no ver el sol
en tu ventana,
verlo en la mia.

No te imaginas.

No te imaginas
que de tus sueños
cuelgan los míos
si me despides
con tus caricias,
que entre las redes
que armo en tu pelo
me enredaría
para quedarme
atado a tu aire
hasta que se oiga
la voz del día.

Catalina

Abre las manos,



Catalina,



deja entrar conmigo



al sol de la mañana,



deja que el beso bese



tus mejillas sonrosadas,



deja que el aire brille



en tu pecho, en tu ventana,



que ahora me danza el alma



cuando mis ojos encuentran,



despertando, tu mirada.

Close

Puertas, quiero puertas

que se abran solas,

que me dejen entrar

y ver los dos soles

que siempre me alumbran.


Puertas, quiero puertas

donde cuelguen las llaves,

donde no hayan candados,

donde tu mano y la mia

se unan en nuestras

dos piezas.


Puertas, quiero puertas,

no quiero ventanas,

no quiero rejas,

quiero envolverme

en tu pelo

en tus trenzas.

07 mayo 2010

Ceguera

Llega a su casa y duerme feliz. Todo está tranquilo a su alrededor. Su Dios solucionará los problemas de quienes tienen problemas. Sus "problemas" no son más que las pruebas divinas y ni siquiera eso, pequeños cuestionarios de fe, que si algún día su Dios llegase a mirar podría, tal vez, soplarle alguna respuesta, si fuera "Su voluntad"...

Pero hay gente que de verdad tiene problemas. Aunque él no las ve. Si supieran que para elos está su Dios, tal vez sus dolores se verían atenuados por Su bondad, su frustración transformada en obediencia resignada y su pobreza en riqueza de espíitu. Eso sí, jamás le solucionaría sus problemas porque "Él sabe porqué hace las cosas"... Todo tiene sentido en su vida, Alguien -que pudo no haber sido quien dice que es, pero eso no importa- sabe qué es lo mejor para él -aunque él piense lo contrario- y eso lo tranquiliza. "Lo mejor es abandonarse a Su voluntad", mal que mal todas las respuestas están dadas y no hacen falta los cuestionamientos, eso es para los débiles de voluntad.
Llega a su casa y duerme feliz, no piensa en los millones de muertos que no han resucitado, en las millones de injusticias que no se han corregido, en los millones de esclavos del sistema que no han comido, en los millones de problemas que no se han solucionado... El duerme tranquilo, su Dios en persona le cierra los ojos y los mantiene cerrados...

05 mayo 2010

Autocensura

Mejor me callo,
mejor dejo que hablen otras voces,
otras cosas que hablen,
de lo que hablan las cosas y las voces,
lo que le dijo la mesa al viento,
en su lenguaje de madera y silencio.

En mi lengua un nudo
y en tus labios un beso que me calla,
en mi corazón papel arrugado,
recién arrugado,
vacío de las ideas que no hablé.

Mejor no digo..
mejor no...
mejor...
m...
...
.